19/12/10

SEMINARIO IV

Doulas, el arte de acompañar.

El trabajo práctico de la doula. Qué es una doula y qué no es. Cómo acompañar el embarazo, parto y posparto. Parto hospitalario y en casa. El mundo emocional de la díada mamá-bebé. La nueva familia.

Impartido por: Ileana Rota, doula, profesora de yoga, masaje shantala.

1 comentario:

  1. Acompañar a otra persona, teniendo interiorizada la idea de que es otra persona diferente a ti, es todo un proceso de deconstrucción muy profundo y constante. No se trata simplemente de aprender nuevas premisas y tratar de aplicarlas en el momento oportuno, sino de tirar abajo formas de relacionarnos que tenemos aprendidas desde que comenzamos a socializarnos.
    Respetar el proceso de la otra, con respeto, sin juzgar, sin proyectar tus experiencias, miedos o traumas, ni tus opiniones si no te lo piden; ser capaz de verla realmente, deseando conocer qué es lo que la mueve, lo que la llena, lo que ansía y lo que teme. Y estar allí, para apoyarla, para contenerla, pero sin intrometerte, con humildad, honestidad, responsabilidad, y amor, mucho amor.
    La formación de doula no nos habla sólo de acompañar a mujeres embarazadas, sino de acompañar procesos, y de acompañarte a ti misma en el tuyo, conociéndote cada vez más y más, aceptándote, y manteniéndote bien conectada contigo misma. Así, podremos ser conscientes de en qué momento estamos, y cuánto podemos y queremos dar, revisando cada cierto tiempo ese compromiso.
    En este seminario Ileana nos mostró que no hay un manual para ser doula, ni una sola forma de serlo. Cada una tenemos que buscar dentro de nosotras nuestros dones, echarle creatividad, y encontrar el modo en el que nos sintamos más cómodas acompañando. Y que a ser doula se aprende acompañando a mujeres.
    Que puede resultar muy útil estudiar y contar con informaciones que poder aportar a las madres en caso de que te lo pidan, pero que no es lo fundamental. Que la doula tiene mucho de presencia, de estar ahí para ella, y transmitirle constantemente ciertos mensajes: estoy dirigida a ti; te pienso, te apoyo, y te mando mis mejores energías.
    Aprender a leer entre líneas en cada momento que compartamos con ella, en las interacciones con las personas que la rodeen, y tratar de ir ordenando esa información para poder ofrecerle la comprensión y contención que vaya necesitando de la manera más acertada posible en cada momento.
    Ser capaz de conectar con ella, de recibir su confianza y entrega con mucho respeto y cariño, pero a la vez mantener la capacidad de separar, de no arrastrarte a su proceso.
    La doula también tiene mucho de callarse, de morderse la lengua, y de practicar la escucha activa. Si estamos escuchando y abiertas, seremos más capaces de ver cómo dar lo justo y necesario.
    Ileana tituló el seminario como "el arte de acompañar" porque realmente es un arte el llegar a ser capaces de tener en cuenta todas estas premisas al acompañar a otra mujer, a la vez que una misma se está revisando por dentro, sacando cuentas de nuestro propio camino de vida, y pacificando poco a poco nuestros conflictos internos.
    Dicho así tal vez parezca una tarea demasiado pesada, y en muchos momentos del mes a mi me lo resulta. Pero en clase todo esto se da dentro de un clima de mucha comprensión, respeto y amor, y se acompaña de ejercicios personales y comunitarios que nos mueven las energías bloqueadas en nuestros cuerpos, y consiguen sacar los sentimientos más bellos que nos nacen dentro. Tanto es así que todas andamos deseando que pasen las semanas para volver a encontrarnos, y a seguir poniéndonos en juego juntas.
    Al salir del seminario me gusta pensar que el día de mañana podré ser capaz de transmitir a otras mujeres estas herramientas que sacan de mí sensaciones y actitudes tan nobles y sanas. Porque desde ahí, con tanto amor, el arte de acompañar fluye.

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